"Na
tahupimi mano a la visera, amombe'ûro
peȇme mba'e
porãmi, peichantevoi
oimene ja'erõ Emiliano réra peikuaami haguã"
Recorriendo la
historia y conociendo ilustres artistas que marcaron un hito en la música
Paraguaya, se encuentra flameante en gloria el arte y los poemas de Emiliano
Fernández Rivarola, que en honor a su madre Doña Bernarda Rivarola, antepuso el
apellido materno como una manera de honrar a su madre y a modo de homenaje a
todas las mujeres de la guerra contra la Triple Alianza, a quienes consideraba
heroínas de la patria.
Guarambareño sin
igual nacido el 8 de Agosto de 1894, es considerado uno de los más fecundos
exponentes de la poesía popular del Paraguay, su padre Don Silvestre Fernández
el cual fue muerto siendo sargento de guerra en las contiendas de la Triple
Alianza, dejo para el Vate Emilianore como era conocido el legado de la valentía y el deber de servir
a la patria; así lo hizo y cuando
Emiliano en su juventud durante 1904 en Concepción realizo su servicio militar.
Con espíritu bohemio comenzó a recorrer todos los rincones del Paraguay,
escribiendo sus primeros versos que recitaba o cantaba siempre llevando a
cuestas su guitarra. Algunas de sus más exitosas composiciones demuestran la
creatividad, el amor a la naturaleza,
las glorias de la patria, la admiración hacia la heroica mujer paraguaya,
enarbolando su divisa de idealista con "Primavera
(I y II),"Trigueñita", "Pyhare amangýpe","Che la
reina”, “Rojas Silva rekavo"; Algunas de ellas publicadas en la
revista "Okarapotykuemi" de versos y canciones populares,
perteneciente por largos años a la familia Trujillo.
En la actualidad
escuchar cualquiera de sus canciones, genera una inevitable emoción patriótica
que llena el corazón de los ciudadanos y
amantes del buen arte guaraní. Su obra "Trece Tuyuti" la compuso
cuando formaba parte como soldado del régimen de infantería durante la guerra
del Chaco (1932-1935) de una manera muy heroica al pie de su ametralladora
pesada siendo este una de sus obras más trascendentales donde narra los sucesos
de esta sanguinaria batalla.
"Un Bohemio
Mujeriego"
Sin duda alguna es fácil
deducir sobre la fuente de inspiración para las composiciones de este genio de
la pluma y la poesía como ya hemos mencionado algunas anteriormente. De sobre
manera se podría decir también que una de las curiosidades en su inmensa
producción compuesta por más de 2.000
obras entre poemas, versos sueltos y canciones, son los dedicados a las mujeres
que alguna vez tuvieron relación con su vida y que visiblemente a continuación
no fueron pocas; Su esposa, María Belén Lugo, Leandra Paredes, Zulmita León, Mercedes
Rojas, Catalina Vallejos, Dominga Jara, Eloísa Osorio, Otilia Riquelme,
Marciana de la Vega, entre otras. Su último verso dedico a quien fuera su
enfermera poco antes de su fallecimiento, Facunda Velázquez, de entre todas
estas mujeres y las canciones que dedico a cada una de ellas son las obras más
resaltantes, "Siete Notas Musicales, La Página Rota, Chepochyma nendive";
entre otras.
"Más de 2.000 obras y la
Gloria Nacional para un multifacético"
Desde niño demostró
interés por la escritura, cuando también a los 12 años empezó a tocar la guitarra. En 1946 fundó la revista Ka'aguy
Yarýi, editando y publicando así sus versos.
Con estos rasgos de
periodista, ejerció la profesión en el Semanario Correo del Norte en Concepción
donde se desempeñó como cronista y luego más tarde en 1937 en el Diario Rumbos
de la Ciudad de Asunción, y también editando en la Revista Okarapotykuemi.
Aparte de ser
músico y poeta viajero de mil ideas y de arte, desarrollo variadas actividades
como las de carpintero, obrajero, guía de scouts y guardabosques, una jocosa
anécdota que se cuenta es que en la nota de despido en la compañía de Carlos
Casado expresa en recomendación lo siguiente: "No tomarlo nunca más como
empleado de la empresa por ser muy farrista".
En 1950 la Asociación
de escritores Guaraníes lo declaro "Gloria Nacional". Ya un año
después de su muerte causa desconocida en 1949, la revista Okarapotykuemi
expresa: Murió de Perdida bala el 15 de setiembre de 1949.
Durante mucho tiempo han desaparecido composiciones,
obras poéticas y canciones, se han
negociado con las mismas por pocas monedas que no tienen el mínimo valor en
materia patrimonial y cultural, así como se han asignado autorías
pertenecientes a Emiliano R. Fernández a otros artistas que se han quedado con
obras de tanto nivel de belleza y
estética literaria que no les corresponde, Fomentemos la Música Paraguaya y
valoremos lo que por legado es Identidad nuestra como auténticos Paraguayos e
identidad de nuestra cultura, impulsemos el trabajo de grandes artistas como
Emilianore apoyando a la Gloria Nacional.