sábado, 11 de noviembre de 2017

La Gloria Nacional bajo el nombre de Emiliano R. Fernández.


"Na tahupimi mano a la visera, amombe'ûro peȇme mba'e porãmi, peichantevoi oimene ja'erõ Emiliano réra peikuaami haguã"


Recorriendo la historia y conociendo ilustres artistas que marcaron un hito en la música Paraguaya, se encuentra flameante en gloria el arte y los poemas de Emiliano Fernández Rivarola, que en honor a su madre Doña Bernarda Rivarola, antepuso el apellido materno como una manera de honrar a su madre y a modo de homenaje a todas las mujeres de la guerra contra la Triple Alianza, a quienes consideraba heroínas de la patria.
Guarambareño sin igual nacido el 8 de Agosto de 1894, es considerado uno de los más fecundos exponentes de la poesía popular del Paraguay, su padre Don Silvestre Fernández el cual fue muerto siendo sargento de guerra en las contiendas de la Triple Alianza, dejo para el Vate Emilianore como era conocido  el legado de la valentía y el deber de servir a  la patria; así lo hizo y cuando Emiliano en su juventud durante 1904 en Concepción realizo su servicio militar. Con espíritu bohemio comenzó a recorrer todos los rincones del Paraguay, escribiendo sus primeros versos que recitaba o cantaba siempre llevando a cuestas su guitarra. Algunas de sus más exitosas composiciones demuestran la creatividad, el amor  a la naturaleza, las glorias de la patria, la admiración hacia la heroica mujer paraguaya, enarbolando su divisa de idealista con "Primavera (I y II),"Trigueñita", "Pyhare amangýpe","Che la reina”, “Rojas Silva rekavo"; Algunas de ellas publicadas en la revista "Okarapotykuemi" de versos y canciones populares, perteneciente por largos años a la familia Trujillo.

En la actualidad escuchar cualquiera de sus canciones, genera una inevitable emoción patriótica que  llena el corazón de los ciudadanos y amantes del buen arte guaraní. Su obra "Trece Tuyuti" la compuso cuando formaba parte como soldado del régimen de infantería durante la guerra del Chaco (1932-1935) de una manera muy heroica al pie de su ametralladora pesada siendo este una de sus obras más trascendentales donde narra los sucesos de esta sanguinaria batalla.
"Un Bohemio Mujeriego"

Sin duda alguna es fácil deducir sobre la fuente de inspiración para las composiciones de este genio de la pluma y la poesía como ya hemos mencionado algunas anteriormente. De sobre manera se podría decir también que una de las curiosidades en su inmensa producción compuesta por  más de 2.000 obras entre poemas, versos sueltos y canciones, son los dedicados a las mujeres que alguna vez tuvieron relación con su vida y que visiblemente a continuación no fueron pocas; Su esposa, María Belén Lugo, Leandra Paredes, Zulmita León, Mercedes Rojas, Catalina Vallejos, Dominga Jara, Eloísa Osorio, Otilia Riquelme, Marciana de la Vega, entre otras. Su último verso dedico a quien fuera su enfermera poco antes de su fallecimiento, Facunda Velázquez, de entre todas estas mujeres y las canciones que dedico a cada una de ellas son las obras más resaltantes, "Siete Notas Musicales, La Página Rota, Chepochyma nendive"; entre otras.
"Más de 2.000 obras y la Gloria Nacional para un multifacético"
Desde niño demostró interés por la escritura, cuando también a los 12 años empezó a tocar  la guitarra. En 1946 fundó la revista Ka'aguy Yarýi, editando y publicando así sus versos.
Con estos rasgos de periodista, ejerció la profesión en el Semanario Correo del Norte en Concepción donde se desempeñó como cronista y luego más tarde en 1937 en el Diario Rumbos de la Ciudad de Asunción, y también editando en la Revista Okarapotykuemi.
Aparte de ser músico y poeta viajero de mil ideas y de arte, desarrollo variadas actividades como las de carpintero, obrajero, guía de scouts y guardabosques, una jocosa anécdota que se cuenta es que en la nota de despido en la compañía de Carlos Casado expresa en recomendación lo siguiente: "No tomarlo nunca más como empleado de la empresa por ser muy farrista".
En 1950 la Asociación de escritores Guaraníes lo declaro "Gloria Nacional". Ya un año después de su muerte causa desconocida en 1949, la revista Okarapotykuemi expresa: Murió de Perdida bala el 15 de setiembre de 1949.
Durante mucho tiempo han desaparecido composiciones, obras poéticas  y canciones, se han negociado con las mismas por pocas monedas que no tienen el mínimo valor en materia patrimonial y cultural, así como se han asignado autorías pertenecientes a Emiliano R. Fernández a otros artistas que se han quedado con obras  de tanto nivel de belleza y estética literaria que no les corresponde, Fomentemos la Música Paraguaya y valoremos lo que por legado es Identidad nuestra como auténticos Paraguayos e identidad de nuestra cultura, impulsemos el trabajo de grandes artistas como Emilianore apoyando a la Gloria Nacional.


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