Las situaciones
que se presentan actualmente en el país han generado el repudio, indignación e
impotencia en las personas, acontecimientos como la infamia en la publicación
de la disque historiadora argentina que en un artículo publicado en un
periódico de su país especulaba conocer acerca de nuestra historia manifestando que la muerte de los soldados
guaraníes en la Guerra de la Triple Alianza el cual fue a manos del ejército
aliado en su mayoría de argentinos con órdenes de Bartolomé Mitre no fue así,
sino más bien la muerte de los soldados
paraguayos se dio por las epidemias del momento como el cólera, el sarampión,
la fiebre amarilla entre otras y que desde su punto de vista y supuestamente no
hubo un genocidio ni masacre de la población paraguaya en la sanguinaria Guerra
Guasu. Otro tema que levanto por decirlo así la impotencia ciudadana fue la
muerte del colono menonita secuestrado por el grupo criminal autodenominado
Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), quien llevaba cautivo en manos del
mencionado grupo 888 días y con los cuales falleció según señala el conjunto
criminal días después de su secuestro.
Todo esto es solo
la entrada al primer mes del año 2018, enero mes largo y en el cual siguió
pasando infortunios que despertaba el enojo de las personas como por ejemplo,
la suba del gasoil, del pasaje y escándalos que se desencadenaron por
filtraciones de audios de WhatsApp que comprometía a trabajadores de la función
pública específicamente senadores y diputados de la nación por malos
procedimientos ilegítimos e inmorales que generaron desafueros, destituciones y
trasfondos aun no conocidos, pero esto es solo una pequeña parte de la
corrupción imperante en la política de nuestro país debido a que incluso por
decirlo de alguna manera no se ha destapado completamente la olla del
escándalo.
Noticias
evidentes como la inacción de las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC), para la
cual su única labor es desbaratar y combatir al EPP, trabajo del cual no se ha
notado avance ni intentos de prevenir los dos últimos secuestros que esta banda
de criminales ha realizado, como también la ineficacia y la insolvencia de la
Secretaria de Emergencia Nacional con el caso de las crecidas de los ríos y las
inundaciones que estos acarrean en los bañados perjudicando a cientos de
familias, y la poca ayuda que estos brindan aun no llegan ni a la mitad de los
damnificados, dando lugar al crecimiento acelerado de las aguas y las
enfermedades que no tardaran en llegar. Todas las situaciones anteriormente
mencionadas sin el control ni la participación de las autoridades competentes en cada uno de
estos escenarios, mirando desde lo más lejos y hasta inclusive haciéndose de la
vista gorda.
En todos estos
casos no se han realizado grandes movilizaciones en contra ni se han tocado los
temas a fondo para dar claridad y una posible solución a las mismas, la inacción
no es solo de las autoridades sino más bien de la ciudadanía que solo reclama y
se manifiesta desde sus redes sociales, como si esto ayudara a cambiar algo,
teniendo este tipo de comportamientos, seguiremos siendo víctimas de esta
política negligente que no prioriza el bienestar y la seguridad de las
personas, atropellando sus libertades individuales y dando paso a mas sucesos
que no deben quedar impunes en el tiempo cambiando la forma de manifestar lo
que nos aqueja en cuanto a las realidades de nuestro país, salir a las calles y
una vez más demostrar que el pueblo unido jamás será vencido, para esto las
personas deben dejar de postear su disgusto en las redes sociales y hacerlo
saber a las autoridades en las calles reclamando sus derechos, para que los
países vecinos dejen de reírse de, el reclamo Paraguayo.